Me lancé a hacer una cejuela a un bajo eléctrico Sandberg Electra VS para empezar.
Éste bajo tiene traste cero, lo que significa que las cuerdas no se apoyan en la cejuela sino en dicho traste, es decir: no pasa nada si la cejuela no queda perfecta.

La cejuela de serie de este bajo no es ninguna maravilla: de plástico negro, hueca en la base, un poco mal rematada, con bastantes imperfecciones. Tiene pinta de estar fabricada mediante impresión 3D.

Cejuela original Sandberg

No tengo ni idea de si todos los fabricantes liman surcos para las cuerdas en el traste cero, pero Sandberg sí lo hace. Éste es el segundo bajo Sandberg que tengo, y ambos venían así.

Lo primero fue cortar el trozo de hueso y dejarlo casi a medida. Al final habrá que darle un poquito de forma para que la cejuela quede bonita, así que la dejé un poco más grande que las medidas exactas.
El siguiente paso es dejar la base bien nivelada para que la cejuela asiente bien en el mástil, y que ambos hagan buen contacto.
En caso de ser una cejuela normal (sin traste cero), este paso tiene gran importancia porque al ir las cuerdas apoyadas en la cejuela, es ésta la encargada de transmitir la vibración de las cuerdas al mástil del bajo.
En este caso hay un traste (cero) donde las cuerdas hacen realmente el apoyo, y la cejuela hace sólo la función de guía para que cada cuerda no se salga de su sitio.
Se marca ligeramente con lima el lugar por donde pasará cada cuerda, se colocan las cuerdas y se tensan un poco para dejar la cejuela firme, y ya se pueden empezar a limar el primer surco.

Haciendo los primeros surcos

Yo suelo hacer los surcos de las cuerdas con la cejuela montada en el bajo. Hay que tener cuidado de que no se nos escape una herramienta y le demos un golpe al instrumento, pero facilita mucho poder ir comprobando la altura de las cuerdas, afinando de vez en cuando, y tocando el bajo. Además de que tensando bien un par de cuerdas, la cejuela queda fija para poder trabajar en ella.

Las limas calibradas para hacer cejuelas van fantásticas. Me parece una herramienta obligada para hacer estos trabajos. Hay que gastarse un dinerito (unos 50€) en unas herramientas que sólo te van a servir para esto, pero por lo que facilitan el trabajo merece la pena tenerlas. Yo ya no me planteo hacer cejuelas sin ellas.

Limas calibradas japonesas

Ahora sólo se trata de ir limando cada surco hasta un poco más de la altura deseada.
En este caso hay que limar hasta que casi estemos tocando con la lima en el traste cero.
También conviene dar un poco de inclinación a la lima, y que el surco vaya “hacia abajo” en dirección al clavijero. Ésto suele ir así en cejuelas gruesas de bajos tipo Ibanez (unos 5mm), en el caso de bajos tipo Fender donde la cejuela es bastante más fina (unos 3mm), resulta mejor hacer los surcos totalmente planos (sin inclinación).

Cejuela con todos los surcos hechos

Una vez hechos todos los surcos se desbasta la base de la cejuela para que los surcos queden un poco más profundos que el traste cero. Es muy importante, porque las cuerdas tienen que ir apoyadas al 100% en el traste cero, y nunca deben apoyar el la cejuela (tendríamos problemas de trasteos, e incluso de afinación al tocar la cuerda al aire).
Yo suelo desbastar la base con lijas, con mucho cuidado de ir desbastando de manera uniforme para que la base quede totalmente plana.

Ya está casi lista, sólo nos queda darle un poco de forma.
Lo primero es desbastar la parte superior de la cejuela. Las cuerdas no deben quedar muy hundidas en su surco, deben poder vibrar con libertad, pero sin salirse de su sitio. Ésto es: la altura de las paredes del surco debe llegar aproximadamente a la mitad del grosor de la cuerda (es lo que los expertos recomiendan). Cuanto más gorda es la cuerda, es más sencillo conseguir esa altura sin pasarse, pero con las cuerdas más finas hay que tener cuidado. Yo prefiero que la 1ª cuerda quede un poco más hundida pero no se me salga del sitio cuando toco.

Altura de cejuela enrasada con las cuerdas

Finalmente se desbasta con lijas o con lima, para dejar la anchura de cejuela a la medida exacta. También conviene limar las aristas para matar un poco las esquinas que quedan expuestas, y al final se puede frotar con un trapo limpio, para pulirla y que coja un poco de brillo.

Cejuela terminada

Dependiendo de cómo hayamos hecho los surcos y los calibres de limas que hayamos usado, también puede ser recomendable usar unas cuerdas viejas del mismo calibre que vayamos a montar, y dar unas pasadas con cada una en el surco que le corresponde. Ésto se hace para evitar imperfecciones que luego no permitan a la cuerda deslizarse bien (cuando afinemos el bajo).

Cejuela terminada y con las cuerdas puestas

Y ya está 🙂
Si quieres ver y (escuchar) qué tal funciona el bajo después de este cambio de cejuela puedes hacer clic y ver este vídeo

Si has leído hasta aquí, te doy las gracias y espero que te haya gustado.
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